Beatriz Osés ha vuelto a sorprendernos tanto con el contenido de la historia que esconde Un bosque en el aire como en la forma de contarla. Fui afortunada porque gané un sorteo que tuvo lugar durante la emisión de la celebración de los premios Gran Angular y Barco de Vapor. Al poco tiempo recibí una caja llena de libros, y entre ellos estaba Un bosque en el aire, novela ganadora del Premio Barco de Vapor 2021. (Si no hubiera ganado el libro, lo habría comprado igualmente porque ya solo el título me parecía muy sugerente).
Un bosque en el aire ha superado con creces mis expectativas después de leerlo del tirón en apenas una tarde. Borja es el protagonista de esta esperanzadora novela infantil. Una vez más, Osés apuesta por la relación abuelo-nieto para sacarnos más de una sonrisa y alguna que otra lágrima. Los sentimientos de pertenencia a un lugar son tan fuertes en Un bosque en el aire que son capaces de contagiar hasta al individuo más reacio. Es de esas historias que a cualquiera le gustaría escribir (y leer, por supuesto) porque alberga más de una aventura imposible en la que la unión está por encima de todo.
El tema principal de la novela no puede ser más apropiado para la época que nos ha tocado vivir, ya que la naturaleza es un personaje más. Brujas, misterios, sucesos inexplicables y olivos mágicos adornarán esta ingeniosa obra en la que el amor y la amistad prevalecen por encima de todo.

